Acerca de
Este libro quiere
poner en valor la arquitectura llevada a cabo en la
Dirección General de Regiones Devastadas y
realizada por este arquitecto en Porcuna. Es
sobradamente conocida y reconocida la importancia
patrimonial de este municipio tanto a nivel
arqueológico como arquitectónico.Desde los primeros
asentamientos documentados hace más de sesenta
siglos hasta nuestros días, Porcuna ha aunado en su
territorio las más altas cotas históricas: su pasado
íbero, esculpido en el conocido yacimiento de Cerrillo
Blanco; una brillante herencia romana, consolidada
en la gran ciudad de Obulco; el paso de la época
almohade y medieval, materializado en las
importantes construcciones defensivas que pueblan
el municipio; y una época moderna, atestiguada en
relevantes arquitecturas domésticas de las que aun
perduran numerosos ejemplos. Es evidente que, con
esta trayectoria, la contemporaneidad no podía
renunciar a dejar un importante hito y este quedó
perfectamente plasmado en la arquitectura de
posguerra que Fernández del Amo proyectó.El
recorrido llevado a cabo a través de las líneas de esta
publicación, generando un paralelismo entre la
historia de Porcuna y el devenir profesional de
Fernández del Amo, nos sitúa a la par en los inicios
de este singular arquitecto y en un momento de
importante transición conceptual para una ciudad
milenaria. Podemos decir por ello que la piedra, que
siempre ha sido el mejor elemento para cristalizar el
paso y el peso del tiempo, vuelve a asumir aquí su
papel protagonista al materializar el racionalismo de
Fernández del Amo y que Porcuna marcó
decisivamente el origen de la trayectoria de este
maestro que, por entonces, comenzaba a entrar en
contacto con la obra.
poner en valor la arquitectura llevada a cabo en la
Dirección General de Regiones Devastadas y
realizada por este arquitecto en Porcuna. Es
sobradamente conocida y reconocida la importancia
patrimonial de este municipio tanto a nivel
arqueológico como arquitectónico.Desde los primeros
asentamientos documentados hace más de sesenta
siglos hasta nuestros días, Porcuna ha aunado en su
territorio las más altas cotas históricas: su pasado
íbero, esculpido en el conocido yacimiento de Cerrillo
Blanco; una brillante herencia romana, consolidada
en la gran ciudad de Obulco; el paso de la época
almohade y medieval, materializado en las
importantes construcciones defensivas que pueblan
el municipio; y una época moderna, atestiguada en
relevantes arquitecturas domésticas de las que aun
perduran numerosos ejemplos. Es evidente que, con
esta trayectoria, la contemporaneidad no podía
renunciar a dejar un importante hito y este quedó
perfectamente plasmado en la arquitectura de
posguerra que Fernández del Amo proyectó.El
recorrido llevado a cabo a través de las líneas de esta
publicación, generando un paralelismo entre la
historia de Porcuna y el devenir profesional de
Fernández del Amo, nos sitúa a la par en los inicios
de este singular arquitecto y en un momento de
importante transición conceptual para una ciudad
milenaria. Podemos decir por ello que la piedra, que
siempre ha sido el mejor elemento para cristalizar el
paso y el peso del tiempo, vuelve a asumir aquí su
papel protagonista al materializar el racionalismo de
Fernández del Amo y que Porcuna marcó
decisivamente el origen de la trayectoria de este
maestro que, por entonces, comenzaba a entrar en
contacto con la obra.